Bienestar Animal

Una crianza con el máximo bienestar animal

Las aves de las que se obtienen los productos, deberán cumplir los siguientes requisitos:

  • Estar inscritas en el Libro Genealógico de la raza castellana negra.
  • Las aves criadas, además de su correspondiente REGA, deberán cumplir el Programa Sanitario de su correspondiente Comunidad Autónoma.
  • Las aves, tanto para el aprovechamiento de sus huevos como de sus canales, deberán ser criadas, para conseguir el máximo nivel de bienestar animal, según dos opciones:

Opción A.- Las condiciones descritas en el REGLAMENTO (UE) 2018/848 sobre producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos.
Opción B.- Las condiciones descritas en la normativa vigente para “huevo campero” y las condiciones descritas en la letra d) “Granja al aire libre” o e) “Granja de cría en libertad”, del anexo V del Reglamento (CE) Nº 543/2008 de la Comisión de 16 de junio de 2008 en lo que atañe a la comercialización de carne de aves de corral.

Actualmente, para todos resultaría aberrante perder parte del patrimonio histórico arquitectónico. Y así, las catedrales medievales se consideran un importante patrimonio a conservar. El trabajo que de Ganeca busca concienciar a la población sobre la importancia de mantener esta raza y trabajar para poner en valor sus productos, buscando mantener la funcionalidad que consiguió que su presencia a través de los siglos llegase hasta nuestros días. Porque las castellanas negras de siglos pasados se buscaban la vida para comer, eran rústicas y resistentes, si no ponían terminaban en la cazuela, dormían subidas a los árboles y las cerchas de los tejados para escapar de los depredadores. Y consiguieron ser catalogadas como las mejores ponedoras de las primeras décadas del siglo XX, con más de 200 huevos al año, hasta que aparecieron por España los híbridos industriales y las castellanas se refugiaron en cortijos, alquerías y casas de campo.

Desde Ganeca tenemos claro que el futuro de nuestra raza ganadera está indisolublemente ligado al máximo nivel de bienestar animal, a su conocimiento por parte de la sociedad y al trabajo ligado a la puesta en valor y diferenciación de sus productos, para hacer viable las explotaciones colaboradoras en el Libro Genealógico que trabajan con esfuerzo y pasión para buscar las mejores posibilidades en el mantenimiento de esta raza en el siglo XXI.

Un trabajo que está profundamente relacionado con la estrategia europea “De la granja a la mesa” de la UE y que va en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas y la Agenda 2030.

Y un trabajo que es posible gracias a todos los socios de Ganeca que forman la base imprescindible para disponer de ejemplares que ayuden a incrementar el censo oficial de la raza y sin cuyo esfuerzo no podríamos haber llegado hasta aquí.